jueves, 31 de mayo de 2018

LO DEMÁS ES COSA VANA

Novela histórica del autor abulense Cristóbal Medina, presidente de la Asociación de Novelistas “La Sombra del Ciprés”. 
El pasado día 28 de mayo abrió el club de lectura “Ávila, ciudad que lee”.  El acto tuvo lugar en la capital abulense, en el Episcopio. Allí quedó demostrado el gran éxito de la obra entre los lectores, que mantuvieron con el autor un coloquio abierto y rico en saber y materia narrativa, en relación con el contenido de la trama. 
La sala, abarrotada.
*********
LO DEMÁS ES COSA VANA (631 páginas. Chiado Editorial) reúne todos los requisitos de la buena literatura. Por eso, entre otras virtudes, el libro atrapa desde el principio al lector. Su estructura es cronológica, la acción avanza basándose en hechos precedentes que, a su vez, son consecuencia de exposiciones que anteceden.

Ambientada en el siglo XVI, el narrador, omnisciente en tercera persona, nos muestra la vida, el mundo, de aquella época. Las etapas y  singladuras desde Ávila hasta América, pasando por la Mancha y Andalucía, no podían acabar sin hacernos partícipes de la conquista de las Indias, algo lejano pero próximo y familiar para los españoles.

El suspense surge en los primeros párrafos, gracias a una acción trepidante, sin tregua, y gracias también a un entramado lleno de perspectivas que generan nuevos problemas, dudas y necesidades. Todas coherentes. Al margen del léxico que exige la época, —por cierto, un léxico erudito que demuestra la cultura del autor— el texto está escrito con naturalidad y concreción. Las acciones no se cuentan, se evidencian. El contenido es intenso. A través de las extraordinarias descripciones físicas de los personajes, lugares y situaciones, el lector ve, oye, palpa. En muchos capítulos nos recuerda los estilos de Ken Follett e Ildefonso Falcones.  

Después de este breve comentario sobre la construcción y emplazamiento del conflicto, no podemos obviar aquello que proporciona emoción al relato. Desde mi punto de vista, y creo que así debe ser en toda obra de ficción impregnada de realismo, aquí juegan un papel importante la presentación de los personajes y su intervención en la historia.  

De una nómina de casi cien intérpretes voy a referirme a  los personajes principales: Bartolomé, Martín, Inés, Rodrigo, Gonzalo, Sol, María, los matrimonios Dávila y Del Castillo… Están identificados magistralmente. Tal es así, que, con los gestos, los diálogos y los movimientos representados, transmiten al lector sus intenciones y sentimientos. Son tan vivos esos detalles y están tan bien plasmados, que quien lee se mete en la vida de los protagonistas: camina sobre sus huellas, sufre sus fracasos y se alegra cuando superan la adversidad; en muchas ocasiones hasta piensa por ellos y los echa de menos cuando, en América, ya avanzada la trama, ceden presencia a los autores de los encuentros bélicos en las distintas conquistas. Cuando surge esta empatía, no cabe duda de que estamos ante una obra de premio. Esta lo es.  

Cristóbal Medina nos deja claro que su obra es una novela histórica, no historia novelada. No importa. Personalmente, he sentido la necesidad de apoyarme en la ficción que él narra para llegar a  la realidad del siglo XVI en todos sus aspectos: políticos, sociales, arquitectónicos, costumbristas, etc.

Nos regala lecciones profundas en materia filosófica, aparte de las moralejas de los cuentos de Martín. Por poner un ejemplo,  citaré las siguientes frases del narrador: «Necesitamos cocernos en asuntos de la vida», «El valiente no debe sacudirse el miedo, sino enfrentarse a él», «Matar es de cobardes. Reprimir la necesidad de dar muerte es una muestra de valentía indiscutible». Nos descubre, en otras secuencias, hasta dónde es capaz de llegar el ser humano en el desprecio a la propia vida. En multitud de pasajes expresa de forma encomiable las relaciones personales desde el amor, en unos casos, y desde el odio, en otros. Esos discursos son muestras, dentro de la creación literaria, que dan luz y fortaleza al pensamiento de quien lucha por un ideal.  

En cuanto al vocabulario, he de expresar mi gratitud por el enriquecimiento que ha obrado en mí la jerga utilizada. Ya sé que a muchos lectores les cansa encontrarse con significantes cuyos significados desconocen. Para mí, en este caso, ha sido un añadido a las excelencias de esta novela, aunque haya tenido que usar el diccionario en varias ocasiones. Así he podido aliviar mi incultura conociendo el uso de la preposición cabe, o qué es un alarife, una tenería, un menestral, un bohío, el matalotaje... por citar solo una parte mínima de algunas voces que no usamos, pero existen.  

Esta novela no solo me ha gustado, me ha marcado. Me ha marcado tanto, que hasta ha suscitado en mí una pena grande. Sí, una pena, porque la presencia de un trabajo como este no debería quedar limitada a las estanterías de los familiares y amigos. Sé que es una utopía, pero se me antoja imprescindible la existencia de una plataforma especializada, del tipo que sea, capaz de llevar más allá algo tan bien estructurado y con tantos valores literarios y culturales.

Sobra decir que me ha sabido a poco, por eso me permito sugerir al autor: 1º) – La composición de una trilogía. La  segunda parte podría tratar de cómo es la vida, qué piensa la familia de Bartolomé, al saber que este no se quedó en Toledo, como estaba previsto; y qué sienten los padres de Inés, tras desaparecer de casa sin despedirse. La tercera parte recogería la continuación del epílogo de esta primera: Bartolomé se encuentra en Segovia con Inés/Rodrigo para abrir otra puerta a una gesta nueva que, seguro, la borda, como esta que hemos leído. 2º) – Reunir los cuentos que improvisa Martín en un volumen único. Los contenidos de las narraciones tienen calidades dignas de una separata atractiva. Y 3º) – Están tan bien descritos los lugares que narra de Ávila y sus alrededores, que seguro tendría mucho éxito un paseo guiado por esos escenarios. Nos haría revivir una vez más la carga emotiva de esta novela y despertaría nuevos sentimientos a partir de los personajes que los ocuparon.

Y nada más, porque LO DEMÁS ES COSA VANA.
________________________________________________________________

TE INVITO A LEER TAMBIÉN:
UN CUENTO  (Clic)
---------------------------------------------

lunes, 26 de febrero de 2018

NO TENGAS MIEDO, un libro del abulense Antonio García Martín (Numerario de la Asociación de Novelistas "La Sombra del Ciprés")

NO TENGAS MIEDO es un libro de Antonio García con ilustraciones vivas de Julio Álvarez. Si cualquier publicación nos regala un pensamiento célebre, esta despierta valentía y ofrece ayuda en cada línea. Además está cuajada de instrucciones vitales que todos necesitamos alguna vez en la vida. La salud es una fortuna, quizá poco preciada cuando la disfrutamos, pero su falta nos pone al borde de la desesperación. En esta obra, los autores, con palabras llenas de color e imágenes discursivas, consiguen regalar al lector la llave paradisíaca del bienestar y de la confianza que a veces se nos niega, o nos negamos nosotros mismos.

Recomiendo sin reservas este libro, NO TENGAS MIEDO. Contiene un decálogo de instrucciones sugeridas, imprescindibles para la carrera existencial del ser humano. Su lectura contribuye a llegar a los mejores puertos de paz, de esperanza y de fe profesada al destino. No es un tomo de aspiraciones docentes, pero sí es un compendio de enseñanzas expresadas entre líneas o, si se prefiere,  entre la actitud y el sentir de los personajes, todos importantes, protagonistas de una historia que nos ahorrará miedos y, llegado el momento, lágrimas y desolación.

Rosa y Paco, padres de David, se relacionan como salvadores cercanos de Raúl y Lucía, padres de Raquel. Ambos matrimonios comparten los loores y dolores consecuencias de la enfermedad común de sus hijos.  Analizando el libro desde este contenido, recibimos una lección magistral sobre el trato humano practicado en un entorno próximo: nunca estamos solos, siempre hay alguien dispuesto a alejarnos del precipicio; la experiencia de quienes nos preceden en el sufrimiento nos ayudará en nuestra lucha, interpretada como una batalla más, que no será la última y la afrontaremos como héroes hasta el último intento.

Es muy importante esa conclusión, pues gracias a ella descubriremos en este mundo indiferente, de contactos virtuales,  amigos de verdad, entregados, capaces de admirar y ayudarnos a quitar importancia a situaciones preocupantes hasta casi martirizarnos.

Con carboncillo y difumino o bien con gestos y descripciones precisas, Julio Álvarez y Antonio García, Antonio García y Julio Álvarez, nos muestran unos personajes imaginados. Estos se cuelan en nuestras mentes con intervenciones reales, capaces de convertir una acción, a simple vista inverosímil, en un tatuaje interior grabado con hechos creíbles y palpables, susceptibles de ver y tocar. Por otra parte, desvelarán cómo se cumple una de las premisas necesarias en toda narración capaz de ganarse el interés de quien lee: “Algo le pasa a alguien”. Hay una trama y una acción de los personajes frente a un conflicto. Eso sí, se echará de menos un desenlace. Es una incógnita, tal vez porque el final definitivo nunca existe, pues el vislumbrado será el origen de otras cábalas, fingidas o ciertas. Quién sabe

Gracias a una forma directa y precisa de relatar, el texto nos ofrece  una ambientación cercana, conocida por todos, nada extraña. En esos escenarios se desarrollan acciones solidarias, y nos sorprenderán al percibir cómo dotan de naturalidad a situaciones angustiosas, difíciles de asumir pero superables, aunque el transcurrir de los hechos se nos presente como una meta imposible.  

NO TENGAS MIEDO está escrito con sencillez, algo muy difícil. Tanto en enunciados como diálogos mantiene un lenguaje y estilo directo, ágil. Así, llega al destinatario con eficacia. Los lectores exigentes encontrarán oraciones gramaticales mejorables, y la carencia de algunas comas en la delimitación de vocativos. Eso es admisible, importa poco si tenemos en cuenta que los ocho capítulos del libro están estructurados desde el punto de vista de Raquel. Raquel redacta la sinopsis antes de nacer, y pone el punto final sin haber tenido tiempo para asistir a ninguna facultad de Filología. ¡Doble mérito! Y un motivo más para leer este libro repleto de excelencias y estímulos indispensables.  (Puedes adquirirlo en Librería Letras, Pº. de San Roque, 12 05003 Ávila).
*****************
TAMBIÉN TE ENVITO A LEER:

viernes, 15 de diciembre de 2017

INDUMENTARIA Y JOYERÍA BARRAQUEÑA (1620-1960). Un libro de José Antonio Somoza Arribas

Un libro que identifica y distingue a los barraqueños.
A punto de acabar este año 2017, recordamos la presentación del libro INDUMENTARIA Y JOYERÍA BARRAQUEÑA (1620 – 1960), de José Antonio Somoza Arribas. Tanto el autor como la obra  merecen una reseña del acto celebrado el día 27 de mayo, en el salón de sesiones del Ayuntamiento de El Barraco.  

            Cada libro de José Antonio Somoza Arribas hace que los barraqueños  profundicemos, de modo ostensible, en el pasado que sustenta sus raíces. Él, con su sabiduría de Maestro, muestra los cimientos donde construimos el presente, a partir de un forjado de costumbres y culturas transmitidas en el tiempo. Para llegar hasta ahí ha tenido que frecuentar archivos, museos y hemerotecas, interpretar crónicas y acomodarlas en su época. Una labor importante que sus paisanos debemos reconocerle y agradecer con generosidad. Gracias a tanto esmero, podemos presumir de un pueblo enriquecido con el conocimiento de huellas que nos identifican,  rescatadas del silencio y de la oscuridad con dedicación y rigor. 

            Si no es fácil imaginar cómo sería nuestro entorno próximo hace cuatro siglos, más difícil resultará acercar, con fundamentos contrastados, evidencias de la Historia de El Barraco. José Antonio Somoza está reuniendo en una obra encomiable valiosos hallazgos hasta ahora desconocidos, difuminados en los anales de la tradición. Sus libros, escritos con un lenguaje llano y claro, sin ambages, animan a reflexionar sobre esa inquietud permanente que alimenta el ser humano: “Quién soy y de dónde vengo”. Así nos ha mostrado, entre otras materias, las imágenes de varias generaciones del lugar; detalles sobre las cofradías, su razón de ser como destinatarias y portadoras de devociones y creencias religiosas; la presencia del apellido Somoza, sus progenitores y ascendientes; el objeto y las propiedades de la Sociedad Monte Encinar y lo que supone en la vida económica y social de los lugareños; las causas y significados del callejero local, trayectorias y domicilios relevantes… Es un acervo recogido en ocho volúmenes que determina la idiosincrasia de las gentes de nuestra villa.

            Con este, al que hoy nos dedicamos: LA INDUMENTARIA Y JOYERÍA BARRAQUEÑA (1620-1960), el autor nos instruye sobre el atuendo de quienes nos precedieron desde el siglo XVII  hasta la segunda mitad del siglo XX. No solo se detiene en las formas y los colores de las prendas de vestir y calzar, pues con el mismo acierto presta un merecido cuidado a las características de los paños, recreándose en la lana y los linos autóctonos, desde el esquileo y el cultivo hasta la confección final. Y si fuese poco, analiza igualmente la etiqueta de cueros y otros tejidos del exterior, más apreciados por su finura y elegancia. De igual manera, en el apartado que dedica a las joyas diserta sobre sus diseños y las procedencias de los materiales con que están hechas y engastadas.

Ya en la introducción, José Antonio Somoza desvela cómo, en el siglo XVI, los más atraídos por la moda gastaban lo que no tenían en ropas y abalorios para lucirse. A partir de ahí, va desgranando, con eficacia docente, todo sobre la vestimenta usada en El Barraco hasta 1960. Desarrolla el cómo, el cuándo y el porqué de cada pieza y sus complementos. No solo orienta su análisis a las galas más vistosas, como pudieran ser el traje de rabo o el de manteo; también borda, con palabras bien hiladas, cómo vestían las mujeres para hacer las tareas del hogar,  o los atavíos de los hombres cuando se ocupaban de la agricultura o el pastoreo, incluyendo chambras y enaguas, boinas y abarcas. Pero no queda ahí el punto final de este plausible estudio; asimismo, igual que cuando se refiere a los peinados femeninos y sus alhajas, explica con detalle qué indumentaria se llevaba en los distintos acontecimientos de la vida: nacimiento, bautizo, primera comunión; incluso para expresar un estado amoroso o civil, para entrar en quinta, para casarse o para el enterramiento.

            Este tomo aglutina un cúmulo de conocimientos imprescindibles para el público en general, especialmente para los barraqueños; no en vano armoniza un entramado de interés supremo y de obligada lectura. Los textos están ilustrados con fotos de trajes, aderezos y calzados, femeninos y masculinos, que llenan este escaparate de belleza propia y clarificadora. A la vez nos invita a ampliar peculiaridades de los temas abordados, valiéndonos de las fuentes bibliográficas que cita en cada capítulo.

En esta breve reseña es difícil constatar con justa fidelidad la riqueza con que se visten las páginas de esta obra.  No obstante, me permito asegurar que el lector va a disfrutar con el obsequio de una esencia cultural tácita, que permite conocer mejor los aspectos existenciales de nuestros ancestros, extrapolados hasta la actualidad. Estos ingredientes, técnicos y emocionales, completan un tratado que nos lleva más allá de la Indumentaria y la Joyería Barraqueña, en el espacio temporal anunciado.
           
              LA INDUMENTARIA Y JOYERÍA BARRAQUEÑA (1620-1960) no es un libro más, adornado con instantáneas y datos primigenios y curiosos;  es un conjunto de saberes que, aparte de lo dicho, contribuyen con sus contenidos a identificarnos y a distinguirnos del resto de los núcleos urbanos peninsulares y provinciales.

Como barraqueño agradezco con satisfacción el excelente trabajo de José Antonio Somoza Arribas, agradecimiento que hago extensivo al Excmo. Ayuntamiento de la Villa, patrocinador de estas recopilaciones históricas que nos permiten atesorar información sobre nuestros orígenes y conocernos un poco más a nosotros mismos.

 ----------------------------
TE INVITO A LEER:
Un cuento
Una reflexión

jueves, 23 de junio de 2016

Presentación del libro "EN EL SILENCIO DE LOS PUNTOS SUSPENSIVOS", de Mari Carmen Azkona


El pasado sábado, 18 de junio, presentamos en la Casa de Castilla-La Mancha este libro de relatos que atrapan al lector desde la primera frase, despertando la curiosidad a través de intrigas que se acarician con fruición hasta el final. Cada trama se sustenta sobre sólidos cimientos de ficción: compendio de tensión e intensidad, gracias a la actividad ejercida frente al conflicto, causando una evolución racional en el protagonista. 
***************
Conocemos a Mari Carmen desde 2009. En diciembre de ese año nos daba la bienvenida en su bitácora, bajo los auspicios de Escritores en Red. Vino desde Portugalete para demostrar que es posible escribir bien y llegar lejos en este difícil mundo de la Literatura, a veces inhóspito. Pronto vimos en ella la riqueza de su discurrir. Con un pensar delicado y una comunicación abierta y afectuosa, consiguió inscribirnos como firmes seguidores de su blog. Esa fue su credencial de escritora.

Su obra es fecunda. Tanto lo publicado en redes sociales como en papel merece etiqueta de calidad distinguida.  Entre muchas, solo citaré algunas antologías donde aparece: Maratón de escritores, Gigantes de Líliput y Pequeños gigantes, las tres con el sello de Netwriters. También está presente, además de en nuestra Asociación Marqués de Bradomín, en: A este lado del espejo, La nevera y en Aste Nagusia; esta última de reciente aparición que incluye su relato El reflejo, seleccionado, con pocos más, entre 143 autores participantes.

Aparte de estas muestras, mínimas, de su producción literaria, nos deleitó en 2012 con su primer libro en solitario: Patchwork, miscelánea de micros y poemas, publicado por Editorial Atlantis, en la colección de Netwriters, que dirige nuestro mentor Emilio Porta. Con aquel volumen nos dejó embelesados. Con este que hoy pregonamos, EN EL SILENCIO DE LOS PUNTOS SUSPENSIVOS, os va a sorprender. A mí me ha cautivado, en un principio solo pretendía documentarme sobre algunos aspectos generales, y acabé leyéndolo, desde el principio hasta el final, en el insomnio de dos siestas.


Recoge 148 relatos, breves y micros, clasificados en seis capítulos que la autora subtitula con los interrogantes ¿Qué?, ¿Por qué?, ¿Cuándo?, ¿Cómo?, ¿Dónde? y ¿Quién? Las respuestas surgen línea tras línea, a la vez que profundiza en el comportamiento del ser humano. Cada pieza de este libro goza de la calificación sobresaliente que el lector exige siempre a la mejor literatura. Siendo Mari Carmen Azkona una innovadora en la originalidad de cada historia, sus trabajos cumplen todos los requisitos de la escuela clásica; no por eso, por tradicional, menos docta que las tendencias de vanguardia.

Así, con ese registro, sus textos atrapan al lector desde la primera frase, despertando la curiosidad a través de intrigas que se acarician con fruición hasta el final. Cada trama se sustenta sobre sólidos cimientos de ficción: compendio de tensión e intensidad, gracias a la actividad ejercida frente al conflicto, causando una evolución racional en el protagonista, que seduce al lector. Es la empatía que crea Mari Carmen, de forma admirable, con la interacción de los sentimientos.

 
Eso lo consuma con maestría, pues maestría requiere el logro de mostrar y no contar, objetivo primordial en composiciones breves, donde habla el silencio con un eco suspensivo, pero explícito y continuo. Nada mejor dicho acerca del título por el que hoy brindamos. Nuestra autora llega a horizontes tan altos con soltura, con facilidad; pero ya sabemos que en este arte, lo fácil requiere muchos esfuerzos.

Ella lo resuelve con un estilo directo, natural, de significados concretos; con un tono acorde con cada situación; caracterizando a los personajes con gestos eficaces, tanto en lo que se refiere a sus apariencias físicas como psicológicas; ambientando los escenarios con un mobiliario de ilusión, donde nada sobra ni falta.  Con ese panorama bien ordenado, con la perspectiva de un punto de vista oportuno y un fluir acompasado, nos lleva a desenlaces coherentes, abiertos o abrochados, consecuencia de cuanto antecede. Esa elaboración produce efectos más allá de los significantes narrados.  

Pero eso es solo la técnica, instrumento del que se sirve Mari Carmen para perfilar argumentos y poner en marcha sus dotes literarias, sustanciales, dentro del continente ya definido. A partir de ahí queda lo más complejo y esencial, lo verdaderamente creativo, lo que no se estudia, lo que nadie le ha enseñado, pero ella lo ha aprendido a fuerza de  mirar, ver, escuchar y palpar la vida: la propia, la cercana y la imaginada. Luego, como narradora experimentada que es, nos ofrece un conjunto de confabulaciones atractivas, memorables.
 
Este libro, EN EL SILENCIO DE LOS PUNTOS SUSPENSIVOS, atesora la gran riqueza que le otorga una temática diversa y los cuidados selectivos que hay en su exposición. Predomina el universo onírico, que recoge vivencias llenas de fantasía, sin apartarse de la existencia cierta, palpitante. Con personajes mitológicos y bíblicos nos ofrece, entre la quimera y lo tangible, episodios vitales capaces de atraer, incluso, a quien nunca sueña. Estos relatos de Mari Carmen son como espejos que reflejan nuestro ser, lo distorsionan y nos ponen ante conclusiones jamás evocadas.

También hay en sus páginas optimismo y esperanza. Presenta a Martín, un negrito que vivía en su paraíso sin distinguirse de los blancos… Así nos revela cómo Martin Luther King levanta un puente que comunica un antes olvidado con un presente y un futuro en libertad. Con la misma singularidad, sirviéndose de Mario nos invita a amar lo que somos, optando por enfrentarnos a la muerte para sentirnos vivos. Son solo ejemplos de las excelencias de esta obra. Una obra abundante en metáforas descriptivas y en paradojas definitorias, que nos alertan de los cambios que experimentamos con el tiempo; de las posibilidades que tiene nuestra mente para acariciar y disfrutar una melodía que no podemos oír; o para saber prescindir de lo que más nos gusta y alimentar luego nuestros anhelos con el recuerdo de lo que tuvimos. Son pasajes henchidos de matices emocionales, de sentimientos transmitidos por sus intérpretes.

Así llenaría muchos folios, pero tengo que terminar. No obstante, permitidme desvelar dos exquisiteces más. En este libro Mari Carmen hace gala de una literatura de degustación con una variedad abundante de sabores. Con algo tan etéreo como una idea, una creencia, una percepción, es capaz de crear ambientes y situaciones sublimes, con tal versatilidad que el lector puede pintar el paisaje a su antojo para inventarse a sí mismo en cada fragmento.

EN EL SILENCIO DE LOS PUNTOS SUSPENSIVOS es una obra de importancia capital: la observación atenta de sus contenidos profundos puede servirnos para tomar nota de cómo empezar y acabar una historia. Con esas cualidades, con el aval del texto de contraportada de Emilio Porta, las ilustraciones de Enrique Gracia Trinidad y la riqueza interior firmada por Mari Carmen Azkona, este libro va a decir mucho a pesar de su título callado. Lo vais a disfrutar, ¡os lo aseguro!
*************************************
 También puedes leer:


lunes, 11 de abril de 2016

JUEGOS DE LA EDAD TARDÍA, Luis Landero.

Luis Landero (Alburquerque 1948), autor de esta novela, Juegos de la edad tardía, mereció con ella el premio de la Crítica y el premio Nacional de Literatura (1989). 

Gregorio, el personaje principal, que aspiraba desde la juventud a una vida intelectual llena de amores, acaba siendo un oficinista mediocre. Un día conoce por teléfono al compañero Gil, hombre de su edad, perdido en provincias, que ejerce de representante por cuenta del almacén donde trabajan los dos. Las conversaciones telefónicas se suceden todas las semanas. Gregorio cuenta a Gil lo que no es, como si lo fuese. Gil atribuye a la vida anhelada de su compañero una categoría artística y literaria de fama y premios. Ambos, cada uno apoyado en la imaginación del otro, protagonizan y sufren sus vidas inventadas en un mundo de ficción.

Página a página, Luis Landero cala en las entelequias del ser humano, y deja en su discurrir posos con significados diversos, todos capaces de mostrarse ante los ojos del lector con los colores más apetecidos. Cada lectura individual tendrá un sentido diferente y será objeto de la conclusión más acomodada al punto de vista de quien disfrute este relato.

Como podéis imaginar, no tengo ningún interés en que se venda este libro, ni siquiera pretendo hacer publicidad de él. Solo quiero compartir una prosa llena de matices psicológicos y emotivos, que pueden concebirse como comportamientos disparatados de personajes lejanos a nosotros, en tiempo y en espacio, y a la vez muy cerca de los puentes que nos comunican con situaciones hipotéticas pero idénticas.

La trama está desarrollada con un lenguaje de perfección clásica. Su lectura es sugerente y amena desde el principio, como debe ser toda obra que merece la etiqueta de buena Literatura. Además nos invita a reflexionar analizando nuestra personalidad y descubriendo a la vez  las historias que seamos capaces de crear para convertirnos en héroes y suficientes en la misma intriga. Os gustará. Ya me diréis.
****************
Te invito a leer: 

domingo, 15 de noviembre de 2015

LA TASCA DE LOS ADVERSARIOS





El pasado 13 de noviembre tuve el honor de presentar LA TASCA DE LOS ADVERSARIOS (Ed. Atlantis), del escritor abulense Javier Asenjo Rivas. El acto tuvo lugar en la Biblioteca Pública Municipal de Ávila. El salón se llenó de un público entrañable y generoso que confirió al evento un gran éxito; no solo de asistencia, también de ventas.. 

El autor, del que se hablará mucho y bien en el mundo de las letras, disertó sobre la temática y estructura de la novela, además de complacer al auditorio con las preguntas que le hicieron en un animado coloquio.
***********


EXTRACTO DEL TEXTO DE PRESENTACIÓN. 

“¿Quién es Javier Asenjo?”, pregunté en la editorial Atlantis cuando me pidieron que interviniera en este acto. Era lógico, no nos conocíamos. Lo normal es que los presentadores y el autor sean amigos. Así, por el afecto cultivado entre ellos, siempre oímos hablar bien del producto editorial y de quien lo firma. Confieso que en nuestro caso la química amistosa no influye en mí. Lo que diga de Javier y de su Tasca es el efecto limpio y libre de lo que he descubierto de él, y de lo que me ha aportado su obra, desde la distancia y la percepción crítica, tan objetiva como sea posible en el contexto humano.

Seguro que muchos amigos y familiares de Javier Asenjo van a descubrir poco acierto y quizá ningún atractivo en lo que diga refiriéndome a él. Pero sí que estoy convencido de que a muchos les gustará saber que Javier es un joven escritor abulense, que cultiva todos los géneros literarios: cuento, novela, poesía… Ha sido premiado en el concurso “Jóvenes Creadores”, por su fábula Yema Yerma y por el poema El sello de las piedras. También ha sido
 publicado su relato el Letargo de Jorge (todos identificarán al protagonista de esta pieza cuando lean el volumen que hoy pregonamos). Su carta A la sirena que me abrazó, otra creación de Javier, llena de originalidad, ha merecido, como las anteriores, el alojamiento cálido del papel y la letra impresa. Pronto nos sorprenderá con otros proyectos literarios, ahora en preparación; entre ellos, su segunda novela, La orden. Además de todo eso, sin quitar tiempo a sus obligaciones laborales, promociona nuestra capital, Ávila, su ciudad natal, con la revista bimensual La pluma y la espada.

Este es Javier Asenjo Rivas. No tenía el gusto de conocerlo personalmente, como ya

he dicho, pero he descubierto con alegría que estamos hermanados por nuestra pertenencia a la Asociación de Novelistas “La sombra del ciprés”. (...).

Por encima de todo, Javier Asenjo es hoy, para nosotros, el brillante autor de La tasca de los adversarios. Por él y por este libro suyo, celebramos la fiesta de presentación el pasado 13 de noviembre, en la Biblioteca Pública Municipal de Ávila. Bueno sería que dentro de unos meses volviéramos a reunirnos para que cada cual exprese su opinión sobre el contenido, extraordinario y original, que envuelve el citado título, cuya lectura recomiendo, convencido de que les va a gustar.

Sin desvelar detalles categóricos ni deslustrar las vívidas imágenes con que nos obsequia el autor, sí voy a decir que La tasca de los adversarios es una obra con estructura circular. El conflicto surge en las primeras páginas. La acción no da tregua, y los personajes principales, bien definidos psicológicamente, implican al lector en sus luchas y desmayos, gracias a recursos eficaces, propios de grandes narradores. Javier lo es: más allá del ejercicio de contar, desvela la virtud de mostrar. Y lo hace con símiles y metáforas de situación que se fijan, sin ambages, en la sensibilidad de quien lee. De ese modo, nos va llevando a través de distintos tiempos narrativos y diferentes voces, pero con un solo aliento, por sucesos donde conviven cualidades encontradas: la debilidad y la fuerza, la violencia y la ternura, el miedo y la valentía, la crueldad y la compasión… Esta contraposición de sentimientos, citada con la frialdad de la palabra desnuda, puede quedar como una pintura deslucida. No será así cuando entren ustedes en la trama y sigan los pasos, las venturas y desventuras que los personajes afrontan en cada trance.


El autor nos lleva hasta esas percepciones, unas veces valiéndose de un interviniente activo que sufre y se alegra, describiendo en tercera persona; otras, el mismo pálpito se torna en el fluir de un cronista dotado de omnisciencia, y en ocasiones se dirige al lector, directamente. De manera tan singular e intensa, mantiene la ansiedad que produce la quimera, la incertidumbre de qué pasará. Todo ello está expresado con un estilo sobrio, pero rico en figuras y vocabulario, y con un realismo que duele, se ve, se oye, se palpa… Eso propicia que nos impacten las incursiones del protagonista, entre los personajes afines y discrepantes. El final, impredecible, como debe ser, mantiene en todo momento el misterio; y luego, en el instante justo, se resuelve con determinación y de forma coherente. Aparte de los atractivos literarios y de creatividad que tiene la novela, Javier ha conseguido que atesore también una calidad técnica encomiable. 

Llegado a este punto la intervención del presentador de La tasca de los adversarios debería concluir. Pero Javier Asenjo y el buen trabajo que ha hecho merecen ir un poco más allá. Cuando menos, hasta donde nos llevan los latidos sugerentes de esta composición. Además de una historia bien urdida, vamos a encontrar caminos cuyos destinos nos harán pensar sobre lo que somos y conocemos de nuestro ser, o lo que nunca seremos y creíamos que éramos. Igual que algún habitante de estas páginas, nos veremos en el espejo que nos separa de nuestro otro yo, convenciéndonos de contradicciones propias increíbles y de capacidades escondidas, insospechadas.

Entre los muchos y sutiles aforismos que van y vienen por estos ambientes de ficción, no tan ficticios, me quedo con uno que, quizá sin ser el más profundo, me ha llamado la atención: “La amistad leal olvida cualquier falta en la vida de un amigo”. ¡Sorprendente! Con la misma aptitud nos invita a librarnos de prisas y pantallas, a salir de lugares que frecuentamos y a poner nuestra mirada en nosotros mismos. Es, sin duda, una práctica eficaz para encontrar el desaliento y, así, ahuyentarlo.

Estas han sido las percepciones que han quedado en mí, después de entrar y salir de la Tasca, donde tanto he aprendido y disfrutado, a pesar de la Adversidad que en ella abunda.

Después de lo dicho, tras leer la Tasca de Javier, La tasca de los adversarios, he conocido de él su eficacia como buen escritor, y me ha queda la sensación de ser ya, por lo menos, un poco amigos.


************************


TE INVITO A LEER MÁS: Aquí UN CUENTO, y aquí COSAS QUE PASAN

miércoles, 27 de mayo de 2015

EL YO DIGITAL DE ELÍAS QUIMEY Y OTRAS HISTORIAS INVEROSÍMILES.

El nuevo libro de Santiago Solano Grande, presentado en Madrid el día 21 de mayo, en la Asociación de Escritores y Artistas Españoles. Un trabajo excepcional que sumará valor a la dilatada obra del autor y a  su identidad personal como escritor.
************
Estas fueron mis palabras de presentación, sencillas y tal vez poco brillantes, pero sentidas y llenas de emoción:
  
"Expreso mi gratitud más sincera a Santiago Solano Grande por incluirme entre los elegidos para presentar su libro, El yo digital de Elías Quimey y otras historias inverosímiles. Es una fiesta compartir tribuna en la AEAE con Antonio Castillo, reconocido autor de novela histórica, y con  Emilio Porta, escritor, pensador, humanista y director de la colección Netwriters, que incluye este nuevo volumen.
         Dicho esto,  quiero advertir que no  voy a hablar de la novela anunciada. Los presentadores hablamos demasiado de los libros para demostrar que hemos hecho los deberes, y lo que hacemos, con tanto decir, es desvelar detalles de la intriga, restando así interés en los círculos de venta.
         ¿De qué hablar entonces? ¿De Santiago Solano? De él recibo la calidez de su amistad, su ayuda siempre que la necesito y ese gozo que me regala cada vez que me honra con una charla o leo con sosiego sus textos. Además, todos sabemos que fundó Escritores en Red, Asociación de la que actualmente es Presidente, Director de Red y, por si fuera poco, Secretario General. Gracias a sus desvelos, impagables, nuestros trabajos llegan a los cinco continentes y son leídos por más destinatarios de los que podíamos imaginar. Nadie auguraba esto cuando, hace unos años, ocho amiguetes nos solazábamos a la sombra del Marqués de Bradomín.  
         No diré más de nuestro autor. Nada de su tensión arterial ni de los índices de glucosa y colesterol, tampoco voy a enumerar las pastillas que toma ni los chocolates que comparte con su amigo Elías Quimey. Que lo cuente él luego, si quiere.
Si no hablo del libro ni de él, ¿qué hago? Dicen en mi pueblo: “Quien hace un cesto hace ciento”. Pero eso no es fácil, si son tan originales, como las creaciones de Santiago. Cogiendo ese refrán por las mimbres, me centraré en algunos signos determinantes de su obra: resultado final que le distingue, igual que los cestos identifican al cestero con las huellas impresas en sus formas.  
Antes, mientras y después, la labor de Santiago está marcada por una apuesta firme, contundente: llevar la Literatura hasta el lector a través de Internet. Él considera que la “escritura en un espacio electrónico es un nuevo género”. Ese convencimiento suyo nos autoriza a definirle como un vanguardista de la Literatura del siglo XXI.
Al margen de eso, Santiago Solano es un escritor al que solo le interesa escribir, sin olvidarse nunca de los lectores. Inmerso en ese acto único de producir desde la nada, es consciente de su estado emocional como autor, y recapacita sobre la influencia de sus sentimientos en el aspecto final de la idea concebida, que en manos del lector se convertirá en una aleación de ficciones compartidas. Con esa interacción, dogmatiza que “todo es susceptible de ser Literatura”.   
Nos ilustra sobre certezas que él defiende como si fueran teoremas demostrables. De forma coloquial, pero categórico, aduce que su obra es el compendio de una línea de experimentación en lo formal y consecuencia sustancial de lo percibido, que no es más —ni nada menos— que la recepción de los pensamientos de cuantos le precedieron y de quienes le acompañan en el reto literario.
Con esa premisa, su objetivo no es vender millones de ejemplares, sino atrapar a lectores que participen en la complicidad de la propuesta estética que plantea. Aparte de esa búsqueda, afirma que “sus contenidos son reelaboraciones de las lecturas de sus propias experiencias”.
Nadie puede escribir de lo que no conoce. A poco que hablemos  con Santiago, pronto descubriremos que tiene mucho conocimiento literario; y leyéndole, veremos que su obra está impregnada de la emoción que inunda su pálpito. Así, con un corazón que late con fuerza y un estilo fácilmente identificable, apasiona a los lectores.
Como veis, no es necesario desentrañar argumentos para saber de su autor. Pero sí nos instruye haber leído antes sus libros. Acerca de Santiago nos han documentado Destino final, Lienzo del pasado, Flor de acebos y otros cuentos, Muleta y viento, Olía a traición y soledad, La sombra de la casa, Tratado de belleza moribunda, El autobús 538… Después  nos dedicaremos al que hoy nos convoca, El yo digital de Elías Quimey y otras historias inverosímiles, que seguirá sumando valor a su obra y al ser escritor de Santiago Solano.
En los textos de Santiago Solano Grande se aprecia un fondo con sabor poético, pero dice que “habría que escrutar con mucho cuidado si esa prosa poética cumple con los preceptos que críticos y profesores marcan para que tal circunstancia se dé”. Pero a él no le importa mucho lo que digan los comentaristas, pues sostiene que “siempre dice lo que quiere, como lo quiere decir”. Para ello se vale de dos cómplices únicos que le acompañan en el camino solitario, fascinante, de la función creativa. Uno es el Doctor Sí; el otro, el Doctor No. El primero le sirve la inspiración, proporcionándole apuntes ficticios o reales, capaces de conmover. El segundo, el Doctor No, es quien pone música y color en el punto de vista final: usa las tijeras, corrige la Gramática, observa la Filosofía, cuida el instinto psicológico de los intervinientes y vigila la coherencia en el croquis estructural de la trama. Con eso, y un tiempo de maceración a la sombra del silencio, sus trabajos como El yo digital de Elías Quimey y otras historias inverosímiles, se visten de ceremonia para danzar en el mundo lector y apasionar a cualquier pretendiente.
Lo dicho es solo una muestra, mínima, del escritor Santiago Solano Grande y de su obra.
Muchas gracias por venir, y gracias también porque sé que todos vais a comprar el libro. GRACIAS. ¡MUCHAS GRACIAS!".

*****************
OTRAS LECTURAS