viernes, 29 de mayo de 2009

LA OTRA VOZ

Juan Luis salió a media tarde de un día de mayo. Atrás quedó el chirriar de cerrojos y cancelas, pero no olvidaría la presencia implacable de cámaras y guardianes. No debió entrar, y menos quemar en aquellos reductos cinco años de ardorosa juventud, sin su Ana del alma, tan añorada en los apagones de la noche. Ella cumplía en la capital, y también daría cualquier cosa para reunirse con su amado. No merecieron eso; estuvieron muy lejos de los males achacados.

Los que pusieron a Juan Luis en el brete estaban esperando, como quien quiere compartir la alegría de un rayo de sol o las caricias de una brisa después de un largo vacío, sin amor, sin afecto, sin comunicación... Le ofrecieron dinero, armas y un puesto privilegiado en la dirección del comando. Era lo menos, después de pagar por todos y dejar de propina las vueltas del silencio.

Juan Luis se quedó pensativo, con un gesto de atención que los camaradas no entendieron. Tenía que escuchar su otra voz, la voz con la que mantuvo tantas y tantas charlas en la mudez de la celda. “No aceptes —le dijo—. Una mujer te espera en Madrid”.

(C) Alejandro Pérez Garcia. Inscrito en el R.P.I.

8 comentarios:

Blogger Make Money dijo...

Nice post! Thanks, I will recognize it to my friends soon!

Blogger Make Money

Alejandro dijo...

Tank you. He is very nice you.

Alex

Anónimo dijo...

Un cuento precioso,que bien podría corresponder a un hecho real. Lo que más me gusta: lo bien escrito que está y que triunfa el amor...¡Como debe ser!
Un abrazo.
Mila Aumente

Alejandro dijo...

Gracias, Mila. El amor siempre triunfa. A veces el desamor cierra puertas incómodas pero, antes o después, se abren ventanas por donde llega ilusión y felicidad a raudales.

Alex

Anónimo dijo...

He pasado por la Feria del Libro y he comprado su libro "Leña y Papel..". Lo hice el pasado fin de semana y lo he ido leyendo poco a poco estos días. Ayer lo acabé y sólo puedo decirle una cosa: hacía tiempo que no encontraba tanta sensibilidad y buen hacer en un escritor. Qué buena prosa, cuánta intención, que variedad temática y, sobre todo, que forma de hacernos llegar a la última página y decir: qué buena inversión hice. Qué gran libro, en definitiva, señor Alejandro Perez, espero que llegue a un lugar privilegiado dentro de la narrativa corta de este país. Enhorabuena.

Enrique Valbuena.

Por cierto, gracias al mail que otra persona, amigo mío, me dio, he podido escribirle. Usted no lo recordará pero le firmo su obra el mismo día que firmaba con otros escritores, entre ellos Emilio Porta. Es maestro en un colegio y usted le firmó el libro a última hora de la tarde. Fue una gran suerte.
Un saludo. Y gracias también por sus relatos en su página, que, al entrar he leído. Son magníficos.

Alejandro dijo...

He recibido una gran alegría, Sr Valbuena, al leer su comentario. Callarme o decir o contrario sería engañar a mis propios sentimientos. El domingo que estuve firmando pasaron por la caseta de Sial varias personas que no conocía. Algunos compraron. Sí, recuerdo que a última hora, entre otros, dediqué dos libros a lectores desconocidos, uno de ellos, que, efectivamente, podría ser maestro se llevó también TOMO SECRETO,de Emilio Porta. Nos pareció una persona muy especial, un lector muy sensible, pero no sé quién pudo darle la direción de mi blog. En cualquier caso les estoy muy agradecido a los dos. Su opinión me anima a seguir y me obliga, con satisfacción, a trabajar más en busca de la mejor calidad. Igualmente, hace que la fería haya supuesto para mí una gran satisfacción, lo contrario de lo piensan otros. Por ello, a los lectores los primeros, agradezco esta experiencia tan positiva a todos los que lo han hecho posible. GRACIAS.

Alejandro

Emilio dijo...

Por correo ordinario me escribe Enrique Valbuena, con el que el otro día coincidí con un amigo común tuyo y mío, ya sabes de quien hablo, y me envía, a mi domicilio, unas críticas suyas publicadas en El Avisador de Málaga y este comentario para que lo inserte en tu blog, pues tiene problemas de ordenador. Y cumplo el encargo.
Sr. Alejandro Perez Garcia:
Muchas gracias por la amabilidad de contestarme. Aunque yo me doy por contestado leyéndole. Me he dado una vuelta, además de por su blog, por el del resto de las personas que forman la blogsfera (qué gran idea...un mundo de palabras en el aire compartido por escritores que, por lo que veo, comparten un profundo humanismo...)Realmente hay otros espacios pero creo que pocos contienen tanto. Este va más alla de la Literatura, con ser mucho. Profundiza en la vida. Como sus relatos.
Un saludo.
Enrique Valbuena.

Buen tipo, y buen analista. En provincias hay gente de mucha valía. Supongo que estarás escribiendo a la orilla de algún rio, con la caña de pescar puesta. Qué suerte, dejar que la mente discurra, de vez en cuando, a la par que el agua. Sobre todo con este calor.
Un abrazo también mio, Alejandro.

Alejandro dijo...

Gracias, amigo Emilio, por hacerme llegar el comentario tan amable del Sr. Enrique Valbuena. Si, como dices, escribe en medios de comunicación, sería bueno hacerle partícipe de nuestro proyecto y animarle a que participara él también.
Sí, he estado en las riberas del Alberche, concretamente en el pantano del Burguillo, pero sólo he pescando ideas en los cienos cuarteados, muertos de sed por mor de la mala gestión y la injusticia de los políticos, que arriman el agua a la fuente de sus votos, para regar la huerta de sus poderes. Ya no nos quedan peces, amigo Emilio, se han ido con la música a otra parte, a cantar su ronda al frezar de la nada. Los peces, en muchos sitios, ya no son de nadie. Menos mal que nos quedan las palabras y que, como tú dices "La palabra es de todos./En el idoma de cada territorio./En las formas de cada época./ En los ríos secos, y en los desaguisados de quienes nos desgobiernan, digo yo, también. También ahí la palabra es nuestra, y la utilizamos como arma conciliadora (también de protesta), en medio de las guerras cotidianas, para hacer la paz.
Un abrazo.

Alex